jueves, 13 de junio de 2013

Ahora Ninis tiene el pelo rosa y trata de ser invisible.

martes, 4 de junio de 2013

En este lugar hay un reloj de arena verde.

domingo, 2 de junio de 2013

Un hombre montado a caballo, vestido en sudadera y gorra cholita acaba de pasar por aquí, lleva dos pizzas medianas en el brazo derecho. Cabalga lento, como si las pizzas no se le fueran a enfriar nunca.
No hay nada más que remiendos. Cada que paso por esta calle me hipnotiza una traila que dice Commander al costado. También me llama la casa-pared-puerta-garage-ventana que un día fue la puerta de un garage azul de una casa californiana con pinos de limón en el frontyard y ahora es pintura serpentinada quebrándose desde donde a veces se asoma el brazo moreno de un mecánico. Frente a mí las ruinas palmeras donde vivía y murió un hombre que se quedó solo en esa que un día fue la casa más blanca de la Colonia, aún recuerdo sus arcos de ladrillo pintados de guinda. Eso pasa con las casas cuando mueren las mujeres antes que los hombres, se derrumban de a poquito hasta que se caen por completo si no llega otra mujer a levantarlas. Ahora en esas paredes derrumbadas a veces veo escalar un perro. Tras la cochera (a cualquier portón de triplay despegado se le llama cochera) a veces escucho el karaoke. No sé quién vive ahí. Al lado hay un cuarto con ventana a la calle y de eso es mejor no hablar porque bien sabe usted que un cuarto con ventana a la calle sólo puede significar una sola cosa.

jueves, 23 de mayo de 2013

Me pregunto si algún día sentiremos nostalgia de aquellos tiempos en que escuchabamos disparos en la mesa del desayuno, en que veíamos iluminarse la recámara con las luces azules y rojas de las patrullas a toda velocidad con la sirena en mute a la media noche, en que cerrabamos los ojos y evitábamos las noticias para sentir que la vida era tan normal como siempre.

Mi abuela siempre me contó de la guerra, de los muertos tirados en los campos de Jalisco, de los colgados en los árboles, de sus terrores que sólo pudieron curarse con un hormiguero.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Mi bolsa negra parece el maletín de un médico de los '50.

(El Róber dice que eso que a veces siento es saudade, yo digo que es más bien como el vacío que se hace cuando el líquido de una ampolla sale y la piel recede tratando de tomar forma de piel de nuevo y nada, es sólo pellejo a punto de morir pegado a la carne)

Hoy me pinté las uñas de los pies; cuatro son negras, seis azul turquesa.

(Arceneaux podría dibujar una cita en La Habana, pido ser Spock)

Antes siempre caía enferma en las vacaciones... ahora es la primera vez en cinco años que no, nada, ni un estornudo, ni una muela mala, ni un dolor de panza, nada. Esto no es normal.

martes, 21 de mayo de 2013



Esto es el futuro que no imaginaba: yo, huyendo.

lunes, 13 de mayo de 2013

Escribo cosas aburridísimas sobre ambivalencias, subalternidades e hibrideces. La música de fondo es una canción que ya no se toca en conciertos y el sonido de la Ninis que presiona con fuerza las teclas de la máquina de escribir mecánica que me pidió para su cumpleaños. A ratos escucho la campanita que avisa que el rodillo está a punto de llegar al margen, a ratos oigo los engranes del cambio de renglón, también la escucho girar la cinta de tinta con el índice.

Recuerdo que así aprendí a teclear en mi clase de mecanografía de la secundaria (la cual reprobé dos años consecutivos hasta que me cambié a la de "estructuras metálicas", que era una clase que me convertiría en la única mujer herrera de mi escuela hasta que dos o tres niñas más dejaron la costura y las teclas y se unieron conmigo en el electrodo, los cascos y los guantes de gamuza), pero yo escribía cartas formales con datos de contabilidad dirigidas a ejecutivos imaginarios y gordos vestidos en trajes de poliéster café, con manchas de salsa de chile de árbol tatemado en la corbata. Ninis en cambio escribe secretos que oculta con todo su cuerpo cada vez que me acerco a su espacio en el escritorio.

Lleva dos días así.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Hace trece años a estas horas yo estaba por parir.

En hospital gringo, pero como mi abuela; con partera y sin anestesia.


martes, 7 de mayo de 2013

...whenever I touch an object so I too am touched by it, flesh is the experience of the world in me, a doubled sensation imperfectly represented by dualist language.

(de una señora que habla suavecito y se llama Linda Martín Alcoff)
I am conscious of the world through the medium of my body.

(Merleau-Ponty es la onda)

lunes, 6 de mayo de 2013

(No sé si ya he dicho esto aquí)

(Lo sé, estos días son muy Ninis)

Íbamos en el carro, ella me preguntaba por su nombre y sus apellidos. Le expliqué que su primer apellido es el de su papá y el segundo es el mío. Ella estaba molesta porque le hubiera gustado tener mi segundo apellido: Corona. Le expliqué que ese apellido es el de mi mamá y que la costumbre con los hijos es tomar los apellidos paternos de los padres y combinarlos al nombrar a los hijos.

Se detuvo y me dijo:

--Entonces Mancilla no es tu nombre, es el nombre de mi tata.
--Podría decirse que sí, pero ahora es mío.
--Pero es de él... Y Corona no es el nombre de mi abue, sino el nombre de su papá.
--Bueno, pero tu abue tiene un apellido materno, que viene de tu bisa.
--Sí, pero ese nombre no es de mi bisa, es de su papá... todos son nombres de los padres, no de las madres, eso es algo injusto que me hace sentir muy enojada.

...y así fue como la Ninis me hizo ver que las mujeres ni siquiera tenemos nombre.




domingo, 5 de mayo de 2013

Explico un poco a Kristeva y a Merleau-Ponty, hablo del cuerpo, de la maternidad y de mi experiencia.  Tripeo un poco y digo que en mi ensayo no coincido ni con una ni con el otro, hablo de la doble corporalidad del embarazo, del vínculo del cuerpo de la madre hacia los hijos. De que el hijo no es un otro ajeno, sino un otro que es yo, porque es mi carne. Le digo a Ninis:

--Sabes que para mí tenerte fue como si me creciera una pierna y que al cabo de un tiempo se me desprendiera y anduviera por ahí, eso eres tú para mí: mi pierna, un pedazo de mi cuerpo independiente, fuera de mí.

Ella no se esfuerza ni un poco para corregirme con toda naturalidad:
--No, I'm not your leg. I'm your second heart and your second brain. That's what I am.



sábado, 4 de mayo de 2013

I miss going to the movies. I miss cooking without being hungry. I miss washing the dishes in front of the window in the morning wearing my yellow rubber gloves. I miss breathing this air everyday. I miss writing "just because" about the most insignificant details of everyday life.

I've exchanged all of that for driving, in the first place, and thinking, in the second, and lastly, I've exchanged it for writing in a complicated way about very simple stuff.

Salud.

jueves, 2 de mayo de 2013



Lista para tronar un examen... y no puedo dejar de sonreir.